lunes, 16 de julio de 2007

step#5 mantra del calamar

Tener fiebre o alguna enfermedad hipocondríaca que sea válida para declararse enfermo, invalido y martirizado.
Temblando de forma epiléptica repetir infinitamente hasta que uno se sienta realmente afectado.

Tengo un grano de pus.
Tengo un incienso en la mano.
Pero no es lavanda.
Pero no es lavanda.
Dos de anchoas y un calamar.

domingo, 15 de julio de 2007

step#4 mantra del cóctel

Escribir el mantra en un papel 33 veces, utilizando tantos folios como sea necesario. Comerlos, y luego provocarnos el vómito pensando en la variada cantidad de alcoholes dirigidos la noche anterior.

Luz amarilla sabiduría pura.
Trasplántame el hígado.
Apaga el hipotálamo, debe ser un derrame.
Dios del taladro dame la paz y el silencio.
Jai guru deva om.
Cava, whisky, vodka, ron.

(alternar esta ultima frase según el cóctel consumido)

step#3 mantra del tag

Toda droga legal o no, de sustancia externa o secreción interna (como el amor), conllevan una resaca cuantificable en periodos de abstinencia.
Repetir tantas veces como neuronas tengamos dañadas.

Una sola neurona brilla en el tag, pero no es grave.
No tengo cáncer.
No tengo cáncer, no.
Tengo un tractor amarillo.

step#2 mantra de london

(Repetir 64 veces mirando fijamente al cielo nublado hasta sentir que nuestro entorno social es rico y poderoso y uno vive en London, pero sin necesidades económicas, como comer, ni pasaporte siquiera)

estoy en london
estoy en london
estoy en london y soy la reina

step#1 mantra del caos

no es tan tarde aun como para dejarse caer
solo las nubes del caos son
pero tu cuerpo no
pero tu cuerpo no

jueves, 21 de junio de 2007

about caracol

De pie sobre la misma latitud.
Prestar atención con recelo a la lentitud del tiempo.
Another week in the life.
Tu voz que susurra siempre susurra.
Ininteligiblemente a veces.
He dado ese hecho como parte de lo que somos.
Lo que somos.
Indestructible acorazado interplanetario.
Saltaste a mis tripas sin paracaídas.
¿Se puede cuantificar la memoria muscular en abrazos?
Incontables ahoras de este presente eterno.
Tu voz escupiendo a través de los auriculares.
Tu aliento en mi lóbulo frontal izquierdo.
Dicen que uno se hace adicto a la felicidad.
Será por eso esta resaca.
Siempre en búsqueda y captura de la próxima dosis.
Del resto del tiempo se ocupan quienes usan relojes.
Será saber que estás ahí y significas sonreír.
Sonrisas.
Las que surgen saladas de lágrimas.
Después del diluvio.
Después de tanto cruzar fronteras para acabar en la casilla de salida.
Luego de horas de jugar los mismos juegos de mente.
Como al pensar.
Como las aventuras del caracol.

martes, 19 de junio de 2007

cris

De este movimiento circular ocular continuo.

Del mundo de los sueños.

Del mismo techo blanco, siempre blanco.

De lo no cuantificable en tiempo.

Como si vivir no fuera escribir la ficción en silencio.

Apropiarnos del transito de nuestro sinsentido.

Y detenernos en el segundo en que alguien

nos recuerde que también somos a través de su existencia.

Y ya somos dos.

Siameses telepáticos extrauterinos.

Algún día seré alto y sano.

Y pondré un huevo del que saldrá un aura amarilla.

Y caminaré en calma.

Hasta puede que ría al llorar.

Y me duerma sabiéndome lindo.

Desligado de todos ombligos que ahorcan.

Que atrasan relojes.

Será así como llame a tu laptop.

Para que vengas conmigo.

Virtual o real.

Tu.