jueves, 21 de junio de 2007

about caracol

De pie sobre la misma latitud.
Prestar atención con recelo a la lentitud del tiempo.
Another week in the life.
Tu voz que susurra siempre susurra.
Ininteligiblemente a veces.
He dado ese hecho como parte de lo que somos.
Lo que somos.
Indestructible acorazado interplanetario.
Saltaste a mis tripas sin paracaídas.
¿Se puede cuantificar la memoria muscular en abrazos?
Incontables ahoras de este presente eterno.
Tu voz escupiendo a través de los auriculares.
Tu aliento en mi lóbulo frontal izquierdo.
Dicen que uno se hace adicto a la felicidad.
Será por eso esta resaca.
Siempre en búsqueda y captura de la próxima dosis.
Del resto del tiempo se ocupan quienes usan relojes.
Será saber que estás ahí y significas sonreír.
Sonrisas.
Las que surgen saladas de lágrimas.
Después del diluvio.
Después de tanto cruzar fronteras para acabar en la casilla de salida.
Luego de horas de jugar los mismos juegos de mente.
Como al pensar.
Como las aventuras del caracol.

martes, 19 de junio de 2007

cris

De este movimiento circular ocular continuo.

Del mundo de los sueños.

Del mismo techo blanco, siempre blanco.

De lo no cuantificable en tiempo.

Como si vivir no fuera escribir la ficción en silencio.

Apropiarnos del transito de nuestro sinsentido.

Y detenernos en el segundo en que alguien

nos recuerde que también somos a través de su existencia.

Y ya somos dos.

Siameses telepáticos extrauterinos.

Algún día seré alto y sano.

Y pondré un huevo del que saldrá un aura amarilla.

Y caminaré en calma.

Hasta puede que ría al llorar.

Y me duerma sabiéndome lindo.

Desligado de todos ombligos que ahorcan.

Que atrasan relojes.

Será así como llame a tu laptop.

Para que vengas conmigo.

Virtual o real.

Tu.